Tengo que decir que tengo muy buenos amigos, ¿por que no?... es así y me siento orgullosa de ello.
Son gente sencilla , de sonrisa fácil y de buenos sentimientos. Yo no necesito , ni pido más de ellos, sólo que estén ahí.
Esta es la razón de que me encuentre escribiendo en este mi blog recién inaugurado.

La idea de hacer un diario virtual no me apasionaba en un principio, es como tener una caja de Pandora que guardabas sólo para ti y que ahora todo el mundo tenga la llave. Pero también os digo que la red es mi pasión y la escritura un ejercicio mental que me mantiene lúcida y viva. Las necesito a las dos y nunca me viene mal ponerme al día.

Además no podía dejar a mis amigos navegando solos por estos derroteros, tan agradecidos a veces como inhóspitos. Mis queridos Aragorn junior y Marggi, que siempre habéis estado ahí en los momentos más importantes de mi vida. Os quiero , no lo olvidéis.

Por vosotros estoy hoy aquí y espero acompañaros por mucho tiempo en este trasiego de pensamientos y reflexiones.

Seguro que ya dudabais de mi. Seguro que imaginabais que me encontraba en la dimensión desconocida de las mamis en espera de ejecución inmimente. Yo sigo en la red, no creáis, pero mi camino se dirige siempre, todos los días, hacia vocabularios que ahora ya os son ajenos como: oxitocina, epidural, mastitis, cesárea, meconio, perineo... etc. ¿Recordáis? Pues, sí , apenas falto a la cita con mis chicas del foro. Allí entramos en discusiones, a veces acaloradas en las que doy rienda suelta a todos mis conocimientos enciclopédicos que he adquirido en estos 9 meses y que seguro tendré que olvidar en los siguientes.
Una mami enciclopédica eso es lo que se va a encontrar mi niño, ¿sabré cambiar un pañal o tendré que consultar mi vademecum mientras mi bebé espera con el culo al aire?
Os aseguro que tendréis que leerlo para creerlo. Os divertirá (a mi no tanto).

Un beso cielitos.

Ahora mismo voy hacia vuestros blogs a hincharme a escribir comentarios. Si no lo hago ahora la semana que viene dudo que pueda mover un dedo para acercarme al ordenador. ¡Dios Mio! Todo lo dejo para el último momento...