Crisis de identidad
Sí, una amiga de la Coctelera me ha dicho hace un rato que hacía más de un mes que no escribía sobre mi niño. Es cierto.
He descubierto estos últimos días que hay muchos blogs dedicados a la nueva maternidad e incluso a la paternidad que me parece más loable aún. He leído con que amor hablan de sus pequeños y el relato anonadado de sus avances, que se repiten generación tras generación pero que no dejan de sorprender a padres novatos como nosotros.
Todo esto, en el momento que estoy viviendo me abruma. Me siento, lo confieso como la peor madre del mundo. Bueno no la peor, la más inepta, que para el caso es lo mismo.
No sé si tiene algo que ver con mi forma de ser, que esto me viene algo grande o que me gusta demasiado la vida cómoda del joven post adolescente pero estoy echa un trapo literalmente. Un andrajo desde el punto de vista físico y sobre todo mental. Este pequeño rato de desahogo es el primero en semanas. Escribir es mi único "hobbie" además de la fotografía y no hay forma de tener 5 minutos seguidos para ser persona.
Me avergüenza decir esto, no sabéis cuanto. Admiro a todos los papis que ven con optimismo el cuidado del bebé a pesar de las ojeras y el cansancio. Incluso a mis propios padres que eran de la generación "que el niño esté limpio y sano pero que juegue solo", Para ellos también tuvo que ser un cataclismo. Pero estoy segura que menos que para mi.
Conciliar la vida laboral con los hijos y ¿qué hay de conciliar la vida propia con los hijos?.
Mi niño está grande sanote, se rie a carcajadas y todos le hacen carantoñas.
Todo es perfecto ¿o no?
Hace poco alguien me dijo que me tenía que ver recompensada con la sonrisa de mi niño.
¿Y al niño le compensa tener una mami así?
Creo que necesito aprender a vivir de nuevo y a respirar para poder disfrutar en condiciones de mi pequeño tesoro.
(Prometo nuevas fotos para compensar este rollazo pesimista)




bebesfelices dijo
Hola maja, aquí los lugares comunes son que todas pasamos antes o después por momentos así, que no te sientas mal por pensar estas cosas... La maternidad es difícil y gratificante a partes iguales (a mí me costaría más ser padre y ver, como le pasa a mi chico, que mis hijas, haga lo que haga ¡y hace muchísimo!, siguen prefiriendo a su madre!!)
¿sabes lo que más echo de menos yo? ¡los atardeceres de verano!. En mi casa las persianas se bajan a las ocho y media para empezar con todo aquello de irse a la cama. Bueno, lo de dormir también lo echo de menos. Y tomarme una caña sin tener que rescatar a nadie del charco del suelo/la mesa/las patatas fritas/la fuente. Y la música rock. Y... ;-DDD
28 Julio 2008 | 05:43 PM